viernes, 14 de diciembre de 2012

 un enfoque constructivista de orientación sociocultural y situada
Durante las últimas décadas han surgido diferentes propuestas para entender y abordar el proceso de enseñanza, aprendizaje y evaluación congruentes con los desafíos educativos de la sociedad actual. La concepción constructivista de la enseñanza y el aprendizaje escolar y la perspectiva de la enseñanza situada y la evaluación auténtica constituyen algunas de las principales tendencias actuales que permiten comprender y explicar la compleja configuración de las prácticas educativas y de evaluación de los aprendizajes.
Desde la perspectiva socioconstructivista, se entiende el aprendizaje como un proceso activo de construcción de conocimientos por parte del alumno, la enseñanza como un proceso sostenido en el tiempo de guía y ayuda del profesor al aprendizaje del alumno, y la evaluación como un instrumento que permite constatar el logro de las competencias y saberes alcanzados por el alumno como consecuencia de su participación en las actividades de enseñanza y aprendizaje (Coll, 2001; Coll, Barberà y Onrubia, 2000). Por tanto, se asume que en este modelo la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación son procesos interrelacionados que deben guardar entre sí una estrecha coherencia.
Por otra parte, desde la perspectiva situada se afirma que todo conocimiento puede definirse como situado en el sentido de que ocurre en un contexto y situación determinada, y es el resultado de la actividad de la persona que aprende en interacción con otras en el marco de las prácticas sociales que promueve una comunidad determinada (Cumming y Maxwell, 1999; Díaz Barriga, F. 2006).
Así, desde ambos enfoques se resalta la importancia de la influencia educativa de los diferentes actores, que se traduce en prácticas de enseñanza y evaluación deliberadas, en mecanismos de mediación y ayuda ajustada a las necesidades del alumno, y en el reconocimiento de la importancia que tiene el uso funcional y pertinente del conocimiento adquirido y evaluado en contextos de prácticas culturales relevantes. Dichos aspectos resultan de especial relevancia a propósito de la evaluación por competencias.
http://www.svplaredo.es/ntics/Las%20competencias%20basicas%20en%20el%20curriculo%20de%20la%20Educacion%20Primaria..pdf

PRINCIPIOS BÁSICOS DE UNA ENSEÑANZA POR COMPETENCIAS.
La pretensión central del dispositivo escolar no puede restringirse ya a la mera
transmisión de informaciones y de conocimientos sino que ha de provocar el desarrollo de las competencias básicas. La enseñanza ya no puede ser el fin del sistema
educativo sino un instrumento complejo y privilegiado para provocar aprendizaje;
por tanto, la enseñanza que no provoca aprendizaje de esas competencias no está
cumpliendo con su objetivo. El objetivo no es transmitir informaciones sino provocar aprendizajes de competencias.
El objetivo de los procesos de enseñanza no ha de ser que los alumnos aprendan
las disciplinas sino que reconstruyan sus modelos mentales. Las disciplinas serán
los instrumentos privilegiados para provocar aprendizaje relevante. Aprender
hechos, aprender conceptos, aprender procedimientos de una asignatura es un
medio para formar el pensamiento del alumno en ese ámbito, de modo que pueda
entender los problemas de la vida cotidiana. Si nuestro objetivo es la competencia,
cuando nos situamos ahora ante el aprendizaje de disciplinas, el objetivo no es que
aprenda la disciplina sino que la información que contiene la disciplina provoque la
reconstrucción del modelo mental que tiene el alumno con respecto al ámbito de
problemas que trabaja esa disciplina. Si aprende informaciones e incluso conceptos de esa disciplina para pasar un examen, pero eso no provoca la reconstrucción
de los modelos mentales, puede haber éxito académico pero evidentemente hay
fracaso educativo; hay fracaso personal y social.                          ¿Qué debemos conocer los docentes sobre las competencias básicas?
www.peperincon.es
Las competencias básicas en el currículo de la Educación Primaria 7
El provocar aprendizajes relevantes requiere implicar activamente al alumno en
procesos de búsqueda, estudio, experimentación, de reflexión, de aplicación y de
comunicación. El conocimiento no llega con la memorización de hechos aislados sino
con la capacidad de razonar. La capacidad de razonar es la que da utilidad a una
información para proyectarnos en la interpretación y en la acción.
La reflexión sobre la práctica y el desarrollo de los proyectos de trabajo son claves para que los conceptos, las informaciones empiecen a formar parte de los modelos mentales que utiliza cada sujeto cuando se enfrenta a los complejos problemas de la práctica. Hay un dicho popular que define claramente está idea:
Lo que se oye se olvida;
lo que se ve se recuerda;
lo que se hace se aprende.
El desarrollo de las competencias fundamentales requiere focalizar la acción docente en problemas  reales en contextos reales, es decir, acercar la escuela a la
sociedad y que el currículo se nutra de los problemas actuales, de los contextos
reales pero utilizando instrumentos totalmente diferentes a los que utiliza la cultura de masas, la cultura de la televisión.
En el mundo global, acelerado, de la sociedad de la información en el que vivimos
es imprescindible el desarrollo de vivencias e intercambios que ayuden al alumno a
sobrevivir y convivir en la incertidumbre. Debemos educar en el cambio permanente. Es necesario que los alumnos aprendan a tomar decisiones desde el territorio
donde habita la duda y la incertidumbre, y que aprendan a aprender a tomar decisiones desde esta situación.
El centro escolar debe convertirse en el núcleo de una red de vivencias, de creación, de difusión de la cultura en la comunidad social. La escuela debe saturarse de
personajes, de contenidos, de actividades, de productos de la vida intelectual más
rica de la comunidad. En la escuela debe estar presente la innovación, siendo este
el clima más adecuado para el desarrollo de las competencias básicas.
La organización espacial y temporal de los contextos escolares ha de contemplar
la flexibilidad y la creatividad requerida por la naturaleza de las tareas auténticas
y por las exigencias de vinculación con el entorno social. Los horarios deben ser
flexibles y las aulas deben estar abiertas. La configuración del horario, del calendario y del espacio escolar deben estar al servicio del proyecto educativo y no a la
inversa.                          ¿Qué debemos conocer los docentes sobre las competencias básicas?
www.peperincon.es
Las competencias básicas en el currículo de la Educación Primaria 8
El aprendizaje relevante requiere estimular la metacognición de cada alumno, su
capacidad para aprender y para gobernar su propio y singular proceso de aprender
a aprender y de aprender cómo aprender. Para ello debemos ir enseñándoles progresivamente a que ellos entiendan sus fortalezas y sus debilidades, dónde se estancan y donde no.
La cooperación entre iguales se convierte en la estrategia didáctica más privilegiada ya que tiene todo: estimula la duda, la argumentación, la deliberación compartida, el respeto, la escucha, la comunicación; y esta incluye el diálogo, el debate, la discrepancia, saber escuchar, enriquecerse con las prestaciones de los demás, tener generosidad suficiente para ofrecer lo mejor de sí mismo… Es, sin duda
alguna, la estrategia metodológica más importante de formación.
Hay que crear un clima de confianza, de cooperación, de interacciones humanas
respetuosas y un cuidado afectivo. La creación de un clima sin tensiones es la condición “sine qua non” de toda práctica pedagógica que pretenda ser eficaz y relevante. Si no existe ese clima habrá que cerrar los libros y crearlo ya que una vez
creado se avanzará en el aprendizaje de forma exponencial. Sin ese clima podrá
haber aprendizaje pero desde luego no relevante ni competencial. Que un alumno
sea capaz de desnudarse intelectualmente para reconstruir sus esquemas mentales, de exhibir sus errores ante los compañeros sin miedo al ridículo (clave para
poder experimentar, fallar, reconocer los errores y recomponerse) requiere un
clima de diálogo, de cariño, de afecto, de confianza…
La evaluación no puede ser el obstáculo para el desarrollo de todas estas tareas.
La evaluación educativa debe ser formativa y por tanto debe estar acompasada al
objetivo de intentar provocar el desarrollo en competencias. No tiene sentido la
evaluación como clasificación en la etapa educativa obligatoria ya que no queremos
seleccionar a los mejores estudiantes sino que queremos formar a los mejores
ciudadanos, a todos. La evaluación debe ir orientada a ayudar permanentemente a
que cada alumno conozca sus fortalezas y sus debilidades.
http://redes-cepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS%20Y%20LIBROS/COMPETENCIAS/COMPETENCIAS%20BASICAS%20-%20CONCEPTO.pdf

martes, 6 de noviembre de 2012

http://www.hezkuntza.ejgv.euskadi.net/r43-573/es/contenidos/informacion/dig_publicaciones_innovacion/es_curricul/adjuntos/14_curriculum_competencias_300/300002c_Pub_BN_Competencias_Basicas_c.pdf


mi participación de esta semana es sobre las competencias básicas de la educación , sus definiciones y de la importancia que tiene para el docente lograr competencias para poder empezar a formar al estudiante.

jueves, 18 de octubre de 2012

Consideraciones sobre la teoría curricular



Hace 30 años atrás se creía comúnmente que la educación era un campo mixto que demandaba un estudio interdisciplinar, dependiendo de sus propios logros de los que se produjeran disciplinas "básicas" tales como sociología, psicología, economía, historia y filosofía, sin embargo, hoy en día, hay menos confianza en que los avances de estas parcelas de conocimiento generen progresos correlativos en nuestra comprensión de la educación.
El currículum puede ser concebido como un proceso de representación, formación y transformación de la vida social en la sociedad. De ser esto acertada esta hipótesis, la práctica del currículum en las escuelas y la experiencia curricular de los estudiantes debe entenderse como un todo, de forma sintética y comprensiva, más que a través de las estrechas perspectivas de especialidades de las disciplinas particulares. Las nuevas formas de plantear los problemas entre la teoría y la práctica ofrecen caminos más reflexivos y mutuamente constitutivos de entender la relación entre ambas dimensiones en cuanto históricamente fuera formada, socialmente construída y práctica.

viernes, 12 de octubre de 2012


El  currículo según las siguientes definiciones:
Caswell y Campbell(1935) “El currículo es un conjunto de experiencias que los alumnos llevan a cabo bajo la orientación de la escuela.”
Bestar,( 1958) “El currículo es un programa de conocimientos verdaderos ,validos y esenciales ,que se transmiten sistemáticamente en la escuela, para desarrollar la mente y entrenar la inteligencia.
Stenhouse,(1981, pg 15)”Un currículo es una tentativa para comunicar los principios y rasgos esenciales de un propósito educativo , de forma tal que permanezcan abierto a discusión critica y pueda ser trasladado efectivamente a la práctica.”
Tomando en cuenta las siguientes definiciones de currículo  y por la cronología de las fechas se puede notar como cambia el contenido del  currículo a medida que cambian las necesidades educativas
En un principio el currículo no tuvo un interés académico sino mas bien social y económico ya que este tenia como fin educar al individuo como ser productivo de la sociedad la enseñanza mas bien era un adiestramiento centrándose mas en las capacidades practicas del estudiantes que en la construcción de su propio aprendizaje.
Actualmente el contenido curricular se ha vuelto mas complejo al irse adaptando a diferentes influencias culturales económicas y sociales.

De la ignorancia pedagógica a la pedagogía como base y eje del currículum

Ya lo decía Dilthey (1942, 12), “ la profesión del educador exige dos cosas: primero preparación pedagógica de toda la persona, después conocimiento científico de la materia que quiere enseñar el futuro educador”,  porque la pedagogía se ocupa de la formación del ser humano, de los valores y los fines del proceso de humanización y de los medios más efectivos para lograrlo. El conocimiento pedagógico es histórico, complejo e interdisciplinario y como tal tiene la posibilidad y la necesidad de constituirse en contenido y principio unificador de la formación de docentes en sus diversas opciones y especialidades.
La formación pedagógica de “toda la persona” implica la comprensión del trabajo docente como una labor para las personas, como un compromiso ético de solidaridad humana, como el desarrollo del derecho de los jóvenes a desplegar su personalidad en todas sus posibilidades facilitándoles el acceso a niveles superiores de sí mismos (Florez, 1994, 112).
El carácter histórico de la pedagogía está asociado a su vinculación con la sociedad como totalidad de donde se deriva el estudio de las políticas para la educación, el rol del docente en el conjunto de las relaciones sociales, el papel de la ilustración en la  transformación social. Como también la condición del conocimiento pedagógico como  conocimiento en contexto y para un contexto, que lleva a los formadores de formadores a contextualizar sus propósitos y  acciones como enseñantes.
Lo anterior significa el conocimiento de las situaciones reales del ejercicio de la profesión, su comprensión y consideración para la adaptación de la enseñanza a las circunstancias cambiantes de los contextos prácticos. En esto consiste la indeterminación de las soluciones pedagógicas y la imposibilidad de lograr aprendizajes mediante acciones rutinarias descontextualizadas, por ello, bien entendida, es la profesión con mayor necesidad de renovación y riqueza experiencial para quien la desempeña. La labor docente  amerita revisión y reflexión autocrítica constante, como lo ha expresado Paulo Freire (1999, 94): “Al fin y al cabo, el espacio pedagógico es un texto para ser constantemente ‘leído’, interpretado, ‘escrito’ y ‘reescrito’”.